Rediseño web: modernizar sin perder lo conseguido

Rediseñar una web es modernizar su diseño, su técnica y sus contenidos sin sacrificar lo que ya ha conseguido: el tráfico, las posiciones en Google y las solicitudes de contacto que genera. Sluak lleva el proyecto desde el diagnóstico hasta el seguimiento tras el lanzamiento, con un plan de redirecciones completo y un presupuesto desglosado por etapas.

Preparar mi rediseño

Web antigua

Plan de redirecciones

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Web nueva

Tráfico orgánicoAntes · después de la publicación

Las señales de que una web necesita un rediseño

Una web rara vez envejece de golpe. Poco a poco deja de acompañar a la empresa y acaba frenándola. Varios síntomas, sobre todo cuando se acumulan, indican que ha llegado el momento de revisarla a fondo:

  1. 1TécnicaVisualización en móvil, lentitud, CMS sin actualizarSíntoma
  2. 2MensajeUna oferta y una imagen que ya no encajanSíntoma
  3. 3ResultadosMenos solicitudes, tráfico de Google a la bajaSíntoma
  • Se ve mal en el móvil: textos demasiado pequeños, botones apretados, menús que se desbordan.
  • Es lenta: las páginas tardan en aparecer y las mediciones de PageSpeed Insights siguen en rojo pese a las correcciones.
  • Tu equipo ya no se atreve a tocarla: cada cambio pasa por un desarrollador, o el CMS ya no se actualiza.
  • Ya no refleja tu oferta: faltan servicios nuevos, siguen los antiguos, la imagen de marca ha cambiado.
  • Las solicitudes de contacto escasean aunque las visitas se mantienen: el recorrido ya no convence.
  • El tráfico desde Google baja desde hace varios meses sin una explicación evidente.
  • Ya no cumple las exigencias actuales: accesibilidad, seguridad, consentimiento de cookies, protección de datos.

Una sola de estas señales no siempre justifica rehacerlo todo. Por eso cada proyecto empieza con un diagnóstico de la web actual, para distinguir lo que se corrige de lo que hay que reconstruir.

Rediseño gráfico, técnico o completo: ¿de qué hablamos?

La palabra rediseño abarca trabajos muy distintos, y tanto el presupuesto como el riesgo varían mucho de uno a otro:

  • Rediseño gráfico: nueva identidad visual, nuevos diseños, mismos contenidos y misma estructura. Es el más ligero, útil cuando la imagen ha envejecido pero la web funciona.
  • Rediseño técnico: cambio de CMS, de alojamiento o de tema, para ganar velocidad, seguridad o autonomía. Pasar de una herramienta cerrada a WordPress entra aquí.
  • Rediseño editorial: reescritura de las páginas, fusión de los contenidos que compiten entre sí, nueva arquitectura construida sobre las búsquedas de los clientes.
  • Rediseño completo: todo a la vez, a menudo con un cambio de posicionamiento de la empresa.

A veces la mejor respuesta no es un rediseño. Si la estructura es sana, revisar algunas plantillas, actualizar contenidos y corregir el rendimiento da un resultado parecido con una fracción del esfuerzo; te lo decimos cuando es el caso. Al contrario, una tienda que cambia de plataforma se parece más a lanzar una tienda online, con la migración del catálogo y de los clientes como trabajo adicional.

Rediseñar tu web sin perder el posicionamiento

El temor más habitual antes de un rediseño está justificado: una web nueva publicada sin precauciones puede ver caer sus visitas desde Google durante meses. Las URL cambian, desaparecen páginas bien posicionadas y los enlaces que llegan de otras webs acaban en errores. Como nuestro oficio de origen es el SEO, esta parte del proyecto es un trabajo aparte, con sus propios entregables:

  1. El estado inicial: rastreo de la web actual con Screaming Frog, exportación de las páginas que reciben tráfico y enlaces, registro de las posiciones en las búsquedas importantes. Si la web ya tiene puntos débiles, una auditoría SEO más amplia puede preceder al rediseño.
  2. La tabla de correspondencias: cada URL antigua se asocia a su nueva dirección, o a la página más cercana si desaparece. Nada se deja en manos de una regla general que lo enviaría todo a la portada.
  3. Las redirecciones 301: programadas a partir de esa tabla y probadas una a una en la web de preproducción.
  4. El control antes de publicar: etiquetas title y descripciones conservadas o mejoradas, datos estructurados, sitemap XML, archivo robots, enlazado interno verificado.
  5. La vigilancia tras el lanzamiento: seguimiento diario de los errores en Google Search Console durante las primeras semanas, y después comparación de las posiciones y el tráfico con el periodo anterior.
  6. La congelación antes del cambio: los contenidos de la web antigua se congelan unos días antes de la publicación, o se lanza un nuevo rastreo la víspera, para que la tabla de correspondencias cubra también las páginas creadas durante el proyecto.

El propio Google explica el procedimiento en su documentación sobre el traslado de un sitio con cambios de URL, e indica que puede haber una bajada temporal mientras se vuelven a rastrear las páginas nuevas.

Si el dominio también cambia, notificamos el cambio de dirección en Google Search Console y mantenemos el dominio antiguo redirigido durante al menos un año, el tiempo necesario para que los enlaces de otras webs se tengan en cuenta en el nuevo.

Nuestro compromiso es de método: ninguna página que recibía tráfico se queda sin redirección, y cada diferencia detectada tras el lanzamiento se analiza y se corrige.

Las etapas de un rediseño web

Un rediseño con éxito se decide sobre todo antes del primer diseño. El proyecto sigue siete etapas, y cada una termina con un documento que apruebas:

  1. 01

    Diagnóstico

    Análisis de la web actual (audiencia, SEO, rendimiento, accesibilidad, contenidos) y entrevistas con las personas que la usan.

    Entregable: Un informe que dice qué conservar, qué corregir y qué abandonar

  2. 02

    Estrategia y arquitectura

    Objetivos, públicos, recorridos prioritarios, nueva estructura de páginas.

    Entregable: La nueva arquitectura, con el pliego de requisitos

  3. 03

    Contenidos

    Inventario, reescritura o creación de los textos, partiendo de las preguntas que hacen tus clientes.

    Entregable: Los textos validados, página a página

  4. 04

    Diseño UX y UI

    Wireframes y después diseños para móvil y ordenador de las plantillas principales.

    Entregable: Los diseños aprobados

  5. 05

    Desarrollo

    Integración en el CMS elegido, migración de los contenidos, conexión de los formularios y de las herramientas de medición.

    Entregable: La web en preproducción

  6. 06

    Pruebas y migración

    Pruebas en los principales navegadores, en móvil y en tableta, control de accesibilidad con WAVE, completado con una navegación por teclado y una revisión de contrastes que una herramienta automática no cubre, y verificación de las redirecciones.

    Entregable: El checklist de pruebas firmado

  7. 07

    Lanzamiento y seguimiento

    Publicación en una fecha elegida fuera de los periodos delicados, formación de tu equipo, vigilancia de las primeras semanas.

    Entregable: El balance del lanzamiento

Una web de pocas páginas se rediseña en unas semanas; una web con muchos contenidos, idiomas o funcionalidades requiere varios meses. El calendario fechado figura en la propuesta.

Lo que el rediseño te pedirá

Una agencia puede producirlo todo, salvo el conocimiento de tu negocio. Tu participación sigue siendo necesaria en algunos momentos concretos, y la planificamos desde el principio para que no invada tu actividad:

  • Un interlocutor principal, disponible para decidir y hacer circular las validaciones internamente.
  • Las entrevistas de diagnóstico, con las personas que venden, atienden a los clientes o actualizan la web.
  • Las revisiones de los textos y los diseños, en los plazos previstos en el calendario.
  • Los elementos propios de la empresa: fotos, documentos, acceso a las cuentas existentes (alojamiento, dominio, herramientas de medición).

Si te falta tiempo para los contenidos, podemos encargarnos de toda la redacción: entonces solo intervienes para validar.

De qué depende el presupuesto de un rediseño

El precio de un rediseño se fija con presupuesto, tras el diagnóstico de la web actual, porque es él el que revela el alcance real del trabajo. El presupuesto se desglosa por etapas y depende sobre todo de:

  • La profundidad del rediseño: un simple cambio gráfico o una reconstrucción completa.
  • El volumen de páginas que migrar, reescribir o eliminar, y por tanto el tamaño del plan de redirecciones.
  • El cambio de CMS: quedarse en la misma tecnología cuesta menos que trasladarlo todo a otra.
  • La ambición gráfica: adaptación de un tema del mercado o plantillas diseñadas a medida.
  • Las funcionalidades: área de clientes, reservas, catálogo, conexiones con un CRM u otros programas.
  • Los idiomas: cada versión lingüística suma traducción, control y redirecciones.
  • La redacción: contenidos aportados por ti o redactados por nosotros.

La propuesta separa también el coste del proyecto y los gastos recurrentes (alojamiento, licencias, mantenimiento), para que el presupuesto anual quede claro desde el principio.

Para quién es este servicio, y para quién no

Nuestro enfoque encaja con las empresas cuya web ya tiene historia: tráfico, páginas que se posicionan, solicitudes que llegan por internet. Está pensado para quienes quieren modernizarse sin volver a empezar de cero en Google, se dirigen a varios países o idiomas, o quieren recuperar el control de su web sin depender de un desarrollador para cada cambio.

Encajará menos si solo buscas un cambio de colores entregado en pocos días, o si la web no tiene ni tráfico ni contenidos que conservar: en ese caso, diseñar una web nueva suele ser más sencillo y más barato que un rediseño.

Después de la publicación: medir y evolucionar

El lanzamiento abre un periodo de observación. Durante las primeras semanas, seguimos los errores de rastreo, las posiciones y las conversiones, y después entregamos un balance que compara la web nueva con la antigua con los mismos indicadores, elegidos entre los que describe nuestra guía de KPI SEO.

Después llegan los ajustes: páginas que enriquecer, formularios que simplificar, contenidos que crear para las búsquedas aún mal cubiertas. Las páginas nuevas se redactan también para que las retomen asistentes como ChatGPT o Gemini, una lógica que desarrollamos en nuestra guía de Generative Engine Optimization. Este trabajo de fondo puede continuar con el acompañamiento de nuestra agencia SEO, y el mantenimiento técnico puede quedar en manos de nuestro equipo o en las tuyas, con una documentación completa.

Sus preguntas: Rediseño web

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¿Cuánto cuesta un rediseño web?

Un rediseño se presupuesta tras el diagnóstico de la web actual. El importe depende de la profundidad del trabajo, del número de páginas que migrar, de un posible cambio de CMS, del diseño, de las funcionalidades, de los idiomas y de quién redacta los textos, tú o nosotros.

¿Perderé el posicionamiento al rehacer mi web?

No si la migración está preparada. Inventariamos las páginas que generan visitas, asociamos cada URL antigua a la nueva, probamos las redirecciones antes del lanzamiento y después vigilamos Google Search Console. Una variación pasajera de las posiciones sigue siendo posible mientras Google vuelve a rastrear la web.

¿Cuánto dura un rediseño?

Unas semanas para una web de pocas páginas que mantiene su tecnología, varios meses para una web con muchos contenidos, multilingüe o que cambia de CMS. El calendario fechado de cada etapa figura en nuestra propuesta.

Mi web se rehízo hace poco: ¿ya hay que rediseñarla?

No necesariamente. Si la estructura y la técnica son sanas, unas mejoras concretas en los contenidos, la velocidad o los recorridos suelen bastar. El diagnóstico sirve precisamente para evitar un rediseño innecesario.

¿Hay que cambiar de CMS con el rediseño?

Solo si la herramienta actual te bloquea: actualizaciones imposibles, lentitud, dependencia de un proveedor, funcionalidades que faltan. Comparamos mantenerlo y cambiarlo en tu caso, teniendo en cuenta el coste de la migración y la autonomía de tu equipo.

Rediseño completo o evolución progresiva: ¿qué elegir?

Un rediseño completo se impone cuando la técnica o la estructura ya no aguantan. Una evolución por etapas encaja mejor cuando la base es buena: se tratan primero las páginas que más importan, lo que reparte el presupuesto y limita los riesgos.

¿Qué pasa si no tengo tiempo para seguir el proyecto?

Planificamos desde el principio los momentos en que tu opinión es necesaria y podemos encargarnos de toda la redacción. Tu papel se limita entonces a las entrevistas iniciales y a las validaciones, en las fechas previstas.